Trabajan muchas horas, con frecuencia hasta el agotamiento, trabajan bajo gran estrés físico y emocional creado tras estar las 24 horas del día en un constante flujo de noticias y moderación de comentarios. Por supuesto, los bloggers pueden trabajar en otros lugares, y tal vez la oportunidad de crear un medio de comunicación global sin una importante inversión inicial. Hace dos semanas en el norte de Lauderdale, Florida, Russell Shaw, un prolífico blogger de tecnología murió a los 60 años de un ataque al corazón. En diciembre, otro blogger, Marc Orchant, murió a los 50 de una enfermedad coronaria. Una tercera, Om Malik, 41, sobrevivió a un ataque al corazón en diciembre. Otros bloggers se quejan de la pérdida o ganancia de peso, trastornos del sueño, agotamiento y otros males nacidos tras la constante producción de noticias e información que se exige para estar vivo en internet. A decir verdad, no existe un diagnóstico oficial acerca de la relación entre la muerte de los bloggers y los problemas del corazón, y además no podemos apresuranrnos en decir que esto suele suceder nada más por la prematura desaparición de dos personas, evidentemente. Tampoco hay la certeza de que el estrés de sus labores contribuyeron a sus muertes. Pero los amigos, compañeros de trabajo y la familia del fallecido, dicen que su muerte nos debería hacer pensar acerca de los peligros que conlleva este estilo de trabajo."Yo no he muerto todavía", dijo Michael Arrington, el fundador y co-editor de Techcrunch, un popular blog de tecnología. El sitio ha puesto en millones en ingresos publicitarios, pero ha habido un costo altos. Arrington dice que ha ganado 30 millones en los últimos tres años, desarrolló un grave trastorno del sueño y convirtió su casa en una oficina para él y cuatro empleados. "En algún momento, tendré una crisis nerviosa y estaré ingresando de emergencia en el hospital, u otra cosa que va a suceder.""Esto no es sostenible", dijo.
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